Christie Rampone, capitana de EE. UU. Sobre el proceso de transición entre entrenadores y la selección del equipo olímpico: “Han pasado unos largos siete meses desde el ingreso de Pia, y ha sido una enorme transición para el equipo. Sin embargo, todos han sido muy receptivos y encararon el cambio con mucha voluntad. Es difícil cuando hay poco tiempo, pero todos confiaron y creyeron en Pia. Ha hecho un trabajo impresionante con este equipo y ha encontrado la forma para que cambiemos este sistema. Ahora, somos un equipo más abocado a la posesión del balón. Por supuesto, existen momentos en que no podemos cumplirlo, pero ella cree en nosotros y por eso seguimos intentando mejorar nuestro juego en el campo”.
Sobre la competencia por los lugares en la nómina para los Juegos Olímpicos: “Desde el primer día, cada uno debía demostrar lo que valía. Con el correr de los entrenamientos, el equipo ha ido mejorando, pero eso también le complicó las cosas a Pia. Tenía que tomar las decisiones difíciles y no se decidió hasta el último minuto. Eso demuestra que es un equipo fuerte y que tenemos muchas alternativas.
“Es muy competitivo. Además, todos tenemos la ilusión de ganar un lugar en la nómina para los Juegos Olímpicos, y eso saca a relucir lo mejor de cada uno. Para algunas jugadoras, la ilusión se desvaneció en el último partido. Sin embargo, todos realmente trabajaron muy duro este año. Al final, las jugadoras que no pudieron lograr un lugar en la nómina definitivamente fortalecerán a sus equipos. En cuanto a la unidad y al compañerismo dentro de este equipo, también nos fortalecimos”.
Sobre su tercera participación en los Juegos Olímpicos: “Es un momento especial para mí. Ver tu nombre en la nómina para los Juegos Olímpicos siempre genera un sentimiento increíble. Cada experiencia es diferente. Voy a tomar lo que me dieron cada una de estas jugadoras, lo que me brindaron las jugadoras anteriores, y llevarlo a estos Juegos Olímpicos”.
Abby Wambach, delantera de EE. UU. Sobre el sentimiento de haber logrado integrar la nómina final: “Probablemente existe un sentimiento de alivio en todas las partes. Se está bajo una evaluación constante y este es uno de los pocos momentos en este equipo en el que se tiene el puesto asegurado (en una nómina) por más de un mes. Así que es un especie de alivio para todos, desde los veteranos hasta los jugadores que participan en su primer campeonato del mundo”.
“Cuando fuimos a la sala de reuniones y vimos los nombres (del equipo olímpico) en la pizarra, sentí que me recompensaban por todos los sacrificios que he hecho para este equipo todos los días. Extrañar a la familia, perderme cumpleaños, bailes de graduación, muchas cosas que la gente llega a experimentar con una vida diaria normal. La valoración de esos sacrificios se siente en ese momento único en que ves tu nombre en la nómina para un campeonato del mundo. Creo que es algo muy especial para cada jugador”.
Sobre la difícil tarea para Pia Sundhage de armar la nómina para los Juegos Olímpicos: “El trabajo de Pia no es fácil. No me gustaría estar en su lugar por nada del mundo. Este equipo tiene tantas individualidades y tantas habilidades y capacidades que es difícil desde el punto de vista de la directora técnica amoldar verdaderamente todos esos aspectos en un equipo. Creo que Pia tiene la fuerza y la confianza suficientes como para tomar esas decisiones difíciles al final del día”.
Sobre la conformación de un nuevo equipo con una nueva directora técnica en 2008: “La química simplemente se dio cada vez mejor con el correr de los días. No debe ser fácil para Pia estar en la situación en la que está, con poco tiempo para preparar un equipo para un campeonato mundial. U.S. Soccer apostó a su ingreso como directora técnica y ella aceptó el desafío. Se presentaron muchas implicancias y muchas cosas que tuvimos que superar con valentía. Creo que todos hemos tenido esa mentalidad y que el cuerpo técnico ha contagiado a todas las jugadoras su determinación en todo el proceso”.
Sobre Pia Sundhage y los preparativos finales para los Juegos Olímpicos: “Pia ama este juego y, a fin de cuentas, este es el aspecto más importante para un atleta profesional; se tiene que amar lo que se hace, y todas lo hacemos. Estoy muy ansiosa por jugar estos últimos partidos antes de viajar a Pekín”.
Heather Mitts, defensa de EE. UU.
Sobre participar en el equipo olímpico, luego de perderse la Copa Mundial Femenina 2007 debido a una lesión: “Creo que todavía no caigo. Es bastante asombroso pensar que hace un año atrás estaba sentada afuera, como una espectadora más y sin poder estar en el campo de juego. Creo que, en todo caso, agradezco aún más esta oportunidad. Aún tengo un largo camino por delante para llegar adonde quiero llegar, pero voy a dar todo de mí y me siento bendecida por estar en esta posición. Me gusta este equipo, me gusta este estilo de conducción y todo lo que esté relacionado con esto, de manera que tener esta oportunidad es lo mejor que me pasó en mi vida”.
Sobre las posibles sensaciones de las jugadoras jóvenes con respecto a estar en la nómina para los Juegos Olímpicos: “Mi primera participación fue en los Juegos Olímpicos anteriores. Ahora estoy un poco más grande (que la mayoría de los debutantes actuales), pero la oportunidad es algo especial y probablemente las jugadoras jóvenes no hayan caído todavía. Tener la oportunidad de ser parte de las dieciocho jugadoras que representan a EE. UU. en los Juegos Olímpicos es una de las mejores sensaciones de mi vida”.
Stephanie Cox, defensa de EE. UU. Sobre el hecho de quedar excluida del equipo tres semanas atrás, ser convocada nuevamente debido a la lesión de Cat Whitehill y luego formar parte de la nómina final de los Juegos Olímpicos: “Una montaña rusa de emociones es un término adecuado para describirlo. Tres semanas atrás, cuando Pia me dijo que no iba a integrar la nómina, estaba devastada, decepcionada y muy golpeada. Me tomó unos días darme cuenta de la situación y lamentarme por eso. Cuando comencé a superar el mal trago y pensar en el futuro, tal vez esperaba pasar un verano relajante y más tiempo con mi marido, mi familia y mis amigos, tratando de encontrar el lado positivo. Justo cuando comencé a superar la situación, me llamaron de vuelta, lamentablemente debido a la lesión de Cat. Entonces tuve que volver a prepararme anímicamente, ya que había perdido el ritmo competitivo. Sin embargo, las cosas se dieron muy bien para mí desde entonces (en la Copa Reina de la Paz). Los entrenadores fueron muy importantes para mi transición mental y física. La coordinación fue precisa para cuando comencé a jugar, las cosas se resolvieron bien y de alguna forma todo encajó en la cancha. Mi lema para las últimas semanas ha sido "paso a paso", así que es un poco surrealista pensar en los Juegos Olímpicos, dentro de un mes y medio, ya que he estado muy concentrada en el próximo entrenamiento y en el próximo partido”.
Natasha Kai, delantera de EE. UU. Sobre su incorporación en el equipo olímpico, luego de sus altibajos a principios de año: “En diciembre y enero, me enfermé, luego regresé al campo de entrenamiento en febrero, pero no me fue bien. Mi rendimiento subió y bajó, y estuve a punto de quedar excluida. Nuevamente, tuve que demostrar mi juego desde cero y tomar una decisión acerca de que si quería esforzarme por ocupar un lugar. Luego de hablar con Christie Rampone y Kate Markgraf, se me aclararon los pensamientos. Me tomó mucho trabajo, pero ahora estoy acá”.
Sobre integrar el equipo olímpico y representar al pequeño pueblo de Kahuku, Hawai: “Participar en los Juegos Olímpicos es mi sueño desde que tengo cinco años y ahora finalmente se hizo realidad. Representar a EE. UU. en los Juegos Olímpicos es emocionante y abrumador. Simplemente no puedo esperar”.
Rachel Buehler, defensa de EE. UU. Sobre el hecho de jugar en equipos juveniles de EE. UU. por siete años, antes de integrar la selección mayor: “Jugar en los equipos juveniles fue fantástico, y creo que me fue preparando año tras año, especialmente cuando crecí y asumí ciertos roles de liderazgo, lo que es realmente grandioso. Integrar este equipo en este momento es asombroso. Siempre ha sido mi sueño, es por eso que jugué en los equipos juveniles. Siempre estuve a la expectativa sobre cuándo iba a dar el gran salto y finalmente sucedió. Además, sucedió de una forma muy súbita. Me integré al proceso con un poco de retraso, pero la experiencia en general ha sido muy enriquecedora”.
Sobre la ayuda que le brindan las veteranas: “Las jugadoras más grandes se comportaron de manera increíble, especialmente las defensas, ya que todas las que integran la última línea tienen una gran experiencia. Realmente me aceptaron y me hicieron sentir parte del grupo. Es impresionante contar con ese apoyo. Son jugadoras ejemplares. Aprendí muchísimo de todas ellas para convertirme en una buena jugadora y en una buena persona, y a cómo lograr un equilibrio en la vida. Ellas me enseñaron muchas cosas”.
Aly Wagner, mediocampista de EE. UU.Sobre el regreso tras la lesión, justo a tiempo para integrar la nómina final: “Estaba muy concentrada en mi objetivo (durante su larga rehabilitación). Era como avanzar a pasos de bebé, muy frustrante. Sin embargo, siempre tuve todo el panorama presente en mi cabeza. Cuando finalmente pude jugar, debía hacerlo lo suficientemente bien como para volver a ser protagonista. Además, tenía que sentirme lo suficientemente bien como para aportar algo al equipo. Eso lo sentí ni bien comencé los entrenamientos. Seguro, hubo puntos altos y bajos (en la Copa Reina de la Paz). Los primeros dos partidos me resultaron más difíciles de lo que había pensado. En el tercer partido me sentí mejor y en el cuarto me sentí muy bien”.
Tobin Heath, mediocampista de EE. UU. Sobre el hecho de ser la jugadora más joven del equipo olímpico con 20 años: “Ser la jugadora más joven del equipo es un honor, pero también, una responsabilidad. Realmente me siento muy afortunada de integrar el equipo, en un momento en el que tuve la oportunidad de aportar algo. Además, estoy muy agradecida con el cuerpo técnico y las jugadoras de más experiencia, por todos los consejos que nos brindan a las jugadoras juveniles. En cuanto a las jugadoras más jóvenes, no alcanza con simplemente integrar el equipo olímpico. No podemos contentarnos sólo con estar acá. Debemos seguir trabajando muy duro en los entrenamientos para apoyar a las jugadoras más experimentadas, de manera que estemos listas para inclinar la balanza, si tenemos la oportunidad de ingresar al campo de juego. Es un torneo largo y se necesitará de todo el equipo para ganar”.